DOGMA – 29/11/2025
De los mensajes de la Señora de todos los Pueblos a Ida
Peerdeman transcribimos los principales textos referentes al quinto dogma
mariano.
01/04/1951 - “Fíjate bien. Trata de comprender el
contenido de este mensaje. Yo estoy de pie delante de la Cruz, con la cabeza,
las manos y los pies como los de un ser humano. Mi cuerpo es como del Espíritu.
¿Por qué estoy así? Mi cuerpo también fue llevado al Cielo, como el Hijo. Ahora
me encuentro ante la Cruz ofreciendo el Sacrificio, pues yo sufrí con mi Hijo
espiritualmente y sobre todo corporalmente. Este será un dogma muy discutido. Hija,
transmite esto y di que los dogmas marianos quedan clausurados con este. Tú no
tienes más que transmitir esto. He dicho que la teología tiene que ceder ante
la causa de mi Hijo. Con esto quiero decir: teólogos, el Hijo siempre busca lo
pequeño y lo sencillo para su Obra. ¿Creéis vosotros en lo pequeño y sencillo
que predicáis a los demás? Hay que creer con sencillez. Ya no tenemos mucho más
tiempo para esperar. Este tiempo es nuestro tiempo”.
15/04/1951 - “Esta imagen precederá a un dogma, un nuevo
dogma. Escúchame bien, entiende bien lo que ahora te voy a explicar. Te repito:
el Hijo vino al mundo como el Redentor de los hombres y la Obra de la Redención
era la Cruz. Él fue enviado por el Padre. Pero ahora el Padre y el Hijo quieren
enviar a la Señora por todo el mundo, pues Ella anteriormente también precedió
y siguió al Hijo. Por eso estoy ahora de pie sobre el mundo, sobre el globo de
la Tierra. La Cruz está ahí bien plantada y enraizada. Ahora viene la Señora a
ponerse ante ella, como Madre del Hijo, que completó con Él esta obra de
Redención. Esta imagen habla claro y desde ahora será llevada por el mundo,
porque el mundo nuevamente necesita la Cruz. Pero la Señora está ante la Cruz
como la Corredentora y Abogada. Esto provocará mucha oposición, pero la
Iglesia, Roma, no tendrá miedo de entablar esta lucha. La cual sólo hará que la
Iglesia se vuelva más fuerte y vigorosa. Esto se lo digo a los teólogos. Y
además les digo que tomen este asunto en serio. Te repito: el Hijo busca
siempre lo pequeño y lo sencillo para su Obra”.
29/04/1951 - “Aquí estoy como la Corredentora y Abogada. Todo pensamiento ha de dirigirse a esto. Repite lo siguiente: el nuevo dogma será el dogma de la Corredentora. Quiero marcar especialmente el ‘Co’. Ya he dicho que será muy combatido. Y te repito nuevamente: la Iglesia, Roma, luchará y lo hará. La Iglesia, Roma, afrontará oposición y resistencia. La Iglesia, Roma, se volverá más fuerte y vigorosa, a medida que resista en la lucha. Mi intención y el encargo que te hago no son sino de exhortar a la Iglesia y a los teólogos a que emprendan esta lucha, puesto que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo desean traer al mundo, como Corredentora y Abogada, a la Señora que fue elegida para traer al Redentor. El mundo se corrompe y se vuelve indiferente, no sabe qué rumbo tomar. Por eso el Padre me envía para que sea la Abogada, a fin de que venga el Espíritu Santo”. Veo que la Señora se desploma bajo la Cruz y se abraza a los pies de su Hijo, llorando amargamente. Después veo venir una espada cuya punta se dirige al corazón de la Señora. Entonces le oigo decir: “Esa era la espada que se me había predicho”. “Hija, transmite claramente a los que luchen y trabajen por esta obra deseada por el Hijo que lo hagan con mucho celo y fervor. Esta imagen será utilizada como una obra precursora de paz, de redención. Más tarde utilizarán esta imagen para la Corredentora, ¡Corredentora! Los dolores espirituales y físicos, los compartió la Señora. Ella siempre ha precedido. Cuando el Padre la eligió, ya era Ella la Corredentora con el Redentor, que vino al mundo como Hombre Dios. Di esto a vuestros teólogos. Yo bien sé que la lucha será grande y dura, pero ya había sido predestinada. El mundo está tan corrompido que ha sido necesario que el Padre y el Hijo me enviaran a todos los pueblos, para venir a salvar como la Corredentora. Di esto a los teólogos”.
31/05/1951 - “Aquí estoy y vengo a decirte que quiero ser
María, la Señora de todos los Pueblos. Fíjate bien. Estoy ante la Cruz del
Redentor. Mi cabeza, mis manos y mis pies son como los de un ser humano, como
los del Hijo del Hombre, el cuerpo es como del Espíritu. He puesto mis pies
firmemente sobre el globo terrestre porque en este período el Padre y el Hijo
quieren traerme a este mundo como la Corredentora, Medianera y Abogada. Este
será el nuevo y último dogma mariano. Esta imagen lo precederá. Este dogma será
muy discutido, pero se cumplirá. Te he repetido estas cosas para que las sepas
explicar a tu director y a los teólogos e indicarles la refutación. Teólogos,
no tendréis ninguna dificultad si pensáis que el Señor y Maestro ya había
predestinado la Señora para el Sacrificio. La espada ya estaba dirigida al
corazón de la Madre. Con esto quiero decir que siempre he precedido al Hijo en
los sufrimientos espirituales y físicos”.
02/07/1951 - “Fíjate bien y escucha. Lo siguiente es una
explicación del nuevo dogma. Estoy sobre el globo de la Tierra ante la Cruz del
Redentor como Corredentora, Medianera y Abogada. El Redentor vino al mundo por
voluntad del Padre. Para eso, el Padre se sirvió de la Señora. El Redentor
recibió de la Señora únicamente, y subrayo la palabra ‘únicamente’, la Carne y
la Sangre, o sea, el Cuerpo. De mi Señor y Maestro, el Redentor recibió su
Divinidad. De ese modo, la Señora se convirtió en la Corredentora. He dicho que
este tiempo es nuestro tiempo. Esto significa que en este tiempo el Padre y el
Hijo quieren enviar a la Corredentora, Medianera y Abogada a todo el mundo”.
15/08/1951 - Fiesta de la Asunción. “Hoy vengo como la
Señora de todos los Pueblos. Yo aplasté a la serpiente con mi pie. Yo estoy
reunida con el Hijo, igual que siempre lo había estado. Este dogma (el de la
Asunción de María Santísima al Cielo, proclamado el 1 de noviembre de 1950 por
el Papa Pio XII) ha tenido que preceder en la historia de la Iglesia. Como
Corredentora, Medianera y Abogada estoy ahora en este tiempo, nuestro tiempo.
El dogma de la Asunción tenía que precederlo. El último y más grande dogma
vendrá después de éste. En este tiempo, el Sacrificio está y estará en el
centro del mundo. Los hombres han sido encomendados a la Madre, ya que el Hijo
dijo: ‘Mujer, he ahí a tu hijo, hijo, he ahí a tu Madre’, por lo tanto,
Corredentora, Medianera y Abogada. Di esto a vuestros teólogos. Diles que Yo
quiero ser y seré la Corredentora, Medianera y Abogada. El último dogma mariano
será el más importante: el de estar ante la Cruz como la Corredentora en este
tiempo. La Iglesia afrontará mucha oposición respecto al nuevo dogma. A otros
les causará asombro. Pero sólo esto hará que la Iglesia sea más fuerte y
vigorosa”.
20/09/1951 - “Dirás a los teólogos que sigan luchando por
el dogma mariano de Corredentora, Medianera y Abogada. Yo les ayudaré”.
15/11/1951 - “Vengo en este tiempo como la Corredentora,
Medianera y Abogada. Corredentora era ya desde el momento de la Anunciación”.
Entonces le pregunto a la Señora qué quiere decir esto. Ella responde: “Significa
que la Madre ha sido hecha Corredentora por voluntad del Padre. Di esto a
vuestros teólogos. Diles además que éste será el último dogma de la historia
mariana”.
31/12/1951 - “Te repito: no vengo a traer una nueva
doctrina, la doctrina ya existe. Transmite bien lo siguiente. El Padre, Señor y
Maestro, trajo a su Sierva al mundo, como Miriam o María. Ella fue elegida
entre todas las mujeres para ser la Corredentora, Medianera y Abogada. Di a
vuestros teólogos que Ella fue constituida Corredentora ya al principio. La
Señora de todos los Pueblos está de pie en el centro del mundo, ante la Cruz.
Ella viene en este tiempo bajo ese nombre, como la Corredentora, Medianera y
Abogada. En la historia mariana Ella será recordada bajo este título. El nuevo
y último dogma de la historia mariana será el de la Corredentora y Medianera.
En este tiempo de angustia estoy como Abogada. Que todos pidan, quienes quiera
que sean, que venga el verdadero Espíritu Santo. Esto se lo tienen que pedir al
Padre y al Hijo. La Santísima Trinidad reinará de nuevo en el mundo. La Señora
está aquí como la Abogada. Esto se trata del Creador, no de la Señora. Di esto
a vuestros teólogos”.
17/02/1952 - “El Señor y Maestro eligió de entre todos
los pueblos a una Señora, llamada Miriam, o María. Ella tenía que traer al
mundo, por voluntad del Padre, al Hijo del Hombre con su Iglesia y su Cruz. La
Señora era la Sierva del Señor. Por voluntad del Padre, Ella trajo al Hijo del
Hombre y por eso tenía que estar unida a la Iglesia y a la Cruz. La Señora está
aquí, delante de ti y en este tiempo, como la Corredentora, Medianera y
Abogada. La Señora de todos los Pueblos quiere y puede dar Gracia, Redención y
Paz a todos los pueblos que se lo pidan”.
06/04/1952 - “El Señor y Creador eligió entre todas las
mujeres a Miriam, o María, para ser la Madre de su Divino Hijo. A partir del
Sacrificio de la Cruz Ella se convirtió en ‘la Señora’, Corredentora y Abogada.
Esto fue anunciado por el Hijo en el momento de su regreso al Padre. El nuevo
dogma que viene es el último dogma mariano: el de la Señora de todos los
Pueblos como Corredentora, Medianera y Abogada. En el Sacrificio de la Cruz el
Hijo proclamó este título al mundo entero. Quienes quiera que seáis, Yo soy
para vosotros la Señora. Dile al Papa que prepare todo para el nuevo dogma.
Dile al Papa que ya llega el tiempo”.
15/06/1952 - “La Señora, que un día era María, sólo al
irse el Señor Jesucristo empezó la Corredención. Sólo al irse el Señor
Jesucristo, Ella se convirtió en la Medianera y Abogada. Al irse el Señor
Jesucristo entregó a los pueblos a la Señora de todos los Pueblos. Ahora ha
llegado el tiempo en que Ella da a conocer este título a todo el mundo. Di esto
a vuestros teólogos”.
05/10/1952 - “Vengo a traer un mensaje especial.
Transmite bien todo. Miriam, o María, nunca ha sido llamada oficialmente en la Iglesia,
en la Comunidad, Corredentora. Nunca ha sido llamada oficialmente Medianera.
Nunca ha sido llamada oficialmente Abogada. Estos tres pensamientos están
estrechamente vinculados, estos tres pensamientos forman una sola cosa. Por lo
tanto, ésta será la clave de la historia mariana, por eso, éste será el dogma
de Corredentora, Medianera y Abogada. Y ahora no quiero hacer un reproche a los
teólogos cuando digo: ¿Por qué no podéis poneros de acuerdo sobre este dogma?
Una vez más lo voy a explicar, aún más claramente. El Padre envió al Señor
Jesucristo como el Redentor de todos los pueblos. El Señor Jesucristo ya lo era
desde el principio y le dio cumplimiento en el momento del Sacrificio y de su
ida al Padre. Miriam, o María, fue elegida por el Padre y el Espíritu Santo
como la Sierva del Señor. Desde el principio, debido a esa elección, Ella era
la Corredentora, Medianera y Abogada de todos los pueblos. Pero fue en el
momento de irse el Hombre Dios cuando Ella se convirtió en la Corredentora. En
el momento de su ida, el Señor Jesucristo entregó a los pueblos en un solo
gesto a Miriam, o María, como la ‘Señora de todos los Pueblos’ ya que Él dijo
las palabras: ‘Mujer he ahí a tu hijo, hijo, he ahí a tu Madre’. Un solo gesto,
y Miriam, o María, obtuvo por lo tanto este nuevo título. ¿Cómo es que hasta
ahora no llegó la Señora de todos los Pueblos al mundo? Porque el Señor ha
esperado este tiempo. Los otros dogmas tenían que tener la precedencia, de
igual manera que su vida tuvo que preceder a ser la Señora de todos los
Pueblos. Los otros dogmas anteriores contienen la vida y la ida de la Señora.
Los teólogos tendrán bastante con esta sencilla explicación. Ha sido necesario
darla de nuevo”.
08/12/1952 - “El mensaje que hoy traigo está destinado a
todos los pueblos. Yo vengo en este tiempo como la Corredentora, Medianera y
Abogada. En un solo gesto, el Señor otorgó a María estos tres títulos, estos
tres conceptos. Este nuevo dogma será muy discutido. Por eso te he dado la
explicación correspondiente. Que el Papa prepare este dogma y lo proclame. Di
que el tiempo ha llegado. Que el Espíritu Santo tiene que venir a este mundo. Esta
imagen precederá. Esta imagen tiene que ir por todo el mundo. Significa y es la
expresión del nuevo dogma. La Señora de todos los Pueblos estará ahí para
ayudaros, pues Ella es la Corredentora, Medianera y Abogada. Este será el
último dogma. Trabajad para ello rápidamente y con ganas. La Señora de todos
los Pueblos promete que ayudará al mundo si se reconoce este título, si el
mundo la invoca bajo este título. Haz conocer este mensaje”.
10/05/1953 - “Hoy traigo un mensaje especial. Pide al
Santo Padre que rece la oración que María ha dado al mundo, como Corredentora, Medianera
y Abogada, bajo el título de ‘la Señora de todos los Pueblos’, y que la diga
ante los pueblos. Dile: Apóstol del Señor Jesucristo, enseña a los pueblos esta
oración sencilla, pero profunda. Es María, la Señora de todos los Pueblos,
quien te lo pide. Tú eres el Pastor de la Iglesia de Jesucristo, el Señor.
Protege a tus ovejas. Bien sabes que grandes peligros se ciernen sobre la
Iglesia y sobre el mundo. Ha llegado la hora en que hablaréis de María como la
Corredentora, Medianera y Abogada, bajo el título de ‘la Señora de todos los
Pueblos’. ¿Y por qué María te pide esto? Porque Ella ha sido enviada por su
Señor y Creador bajo este título, para poder salvar al mundo de una gran
catástrofe mundial. Tú sabes que María quiere venir como la Señora de todos los
Pueblos. Ahora Ella pide que los hombres puedan oír del Santo Padre este título”.
11/10/1953 - “El Señor es el Redentor de todos los
pueblos. María, su Madre, fue elegida desde el principio como la Corredentora.
Ella llegó a ser Corredentora en el momento de la ida del Señor Jesucristo al
Padre. Ella se convirtió así en la Medianera y la Abogada de todos los pueblos.
Puesto que María estaba destinada a ser la Corredentora, Medianera y Abogada,
Ella viene ahora, en este tiempo, como la Señora de todos los Pueblos. Para
obtener el título de la Señora de todos los Pueblos, Ella ha venido, bajo este
título, a diferentes lugares y en distintas naciones. Entonces, cuando la
imagen sea trasladada a la iglesia de la Señora de todos los Pueblos, empezará
la gran obra: la coronación de María, la proclamación del dogma de
Corredentora, Medianera y Abogada. Pero antes la Iglesia y los pueblos tienen
que invocar a María bajo su nuevo título y rezar su oración, para que sean
alejadas de este mundo la corrupción, las calamidades y la guerra”. La Señora
levanta el dedo, como advirtiendo, y dice: “Santo Padre (la vidente ve al Papa
Pio XII mientras la Señora decía estas palabras) tú tienes una gran misión que
cumplir, antes de ser traído entre los nuestros. La Señora te repite: lleva
adelante los planes que has elaborado. Ocúpate del último dogma, la coronación
de la Madre del Señor Jesucristo, la Corredentora, Medianera y Abogada”.
04/04/1954 - “¡Escucha bien! Desde el principio la Sierva
del Señor había sido escogida para ser la Corredentora. Di a vuestros teólogos
que pueden encontrar todo en los libros. No traigo una doctrina nueva. Traigo
los antiguos pensamientos. Por ser María Corredentora, Ella es también
Medianera, Ella es también Abogada. No sólo por ser la Madre del Señor
Jesucristo, sino, fíjate bien, porque Ella es la Inmaculada Concepción. Les
pregunto a los teólogos: ¿Todavía tenéis objeciones contra este dogma? Vosotros
podréis encontrar estas palabras y estos pensamientos. Os pido que trabajéis
por este dogma. No, no tengáis miedo. Va a provocar una lucha. Ellos, los
otros, os atacarán, pero la sencillez de este dogma está en estos últimos
pensamientos que María, la Señora de todos los Pueblos, os ofrece hoy. Luchad y
orad por este dogma. Este dogma es la coronación de vuestra Señora. La Señora,
la Sierva del Señor, fue elegida y concibió por obra del Espíritu Santo. La
Señora fue elegida. Ella también tenía que estar presente en la venida del
Espíritu Santo. El Espíritu Santo tenía que venir sobre los apóstoles, ¡los
primeros teólogos! Por eso el Señor quiso que su Madre estuviera presente. Su
Madre, la Señora de todos los Pueblos, en el momento en que su Hijo se fue al
Padre, se convirtió en la Señora de todos los Pueblos, la Corredentora,
Medianera y Abogada, según el testimonio de un apóstol, un teólogo, ya que él
tenía que cuidar de la Madre y Ella tenía que cuidar de los apóstoles. Es la
última vez que la Señora habla de este dogma. Di a vuestros teólogos que ahora
tienen todo en las manos. Ahora tienen que cumplir la voluntad del Señor
Jesucristo. Este dogma tendrá que ser el colofón de los pensamientos marianos.
Di a los teólogos que la Señora de todos los Pueblos quiere ver esto cumplido. Satanás
es todavía el príncipe de este mundo. Él agarra lo más que puede. Por eso tiene
que venir ahora la Señora de todos los Pueblos, en este tiempo, ya que Ella es
la Inmaculada Concepción y por tanto la Corredentora, Medianera y Abogada.
Estos tres pensamientos en uno solo. ¿Teólogos, escucháis bien esto?”.
31/05/1954 - Fiesta de María, Medianera de todas las
Gracias. “La Corredentora, Medianera y Abogada está ahora ante ti. Yo he
escogido este día; en este día la Señora obtendrá su coronación. Teólogos y
apóstoles del Señor Jesucristo, escuchad bien. La explicación del dogma ya os
la he dado. Trabajad y pedid por este dogma. Tenéis que pedir al Santo Padre
este dogma. En este día, la Corredentora, Medianera y Abogada, obtendrá su
título oficial. Pon atención, estos tres conceptos en un solo gesto. Estos tres”.
La Señora le muestra tres dedos y con la otra mano hace un movimiento rotatorio
a su alrededor, entonces se forma como una niebla, como un velo luminoso a su
alrededor. “Y ahora muestro estos tres conceptos a tus teólogos, estos tres
conceptos en un solo gesto. Repito dos veces esto, porque hay algunos que
quieren un solo concepto. Cuenta lo que te hago ver y oír”. Estamos ahora en
una iglesia muy grande, en la basílica de San Pedro. Veo muchos Cardenales y
Obispos reunidos. Entonces entra el Papa. Lo van llevando en una especie de
silla, pero más tarde él va caminando. La gente aplaude, el coro empieza. Ahora
el Papa dice algo en un idioma que no entiendo, mientras levanta dos dedos.
Luego la Señora está de nuevo sobre el mundo. Ella sonríe y dice: “De este
modo, hija, te he hecho ver cuál es la voluntad del Señor Jesucristo. Este día
será la coronación de su Madre, la Señora de todos los Pueblos, que un día era
María. Mi profecía ‘Desde ahora me llamarán bienaventurada todos los pueblos’,
se cumplirá aún más cuando el dogma sea proclamado. Ese día, todos los pueblos
me llamarán bienaventurada. Yo he dicho: Iglesia de Roma, vendré sólo pocas
veces más. Con esto, la Señora de todos los Pueblos quiere decir: Sólo algunas
veces antes de la proclamación del dogma. Cuando el dogma, el último dogma de
la historia mariana, sea proclamado, entonces la Señora de todos los Pueblos
dará la Paz, la verdadera Paz al mundo. Sin embargo, los pueblos junto con la
Iglesia tienen que rezar mi oración. Ellos tienen que saber que la Señora ha
venido como la Corredentora, Medianera y Abogada”.
31/05/1955 - Fiesta de María Reina, instaurada el 11 de
octubre de 1954. “Estoy aquí como la Señora de todos los Pueblos, la
Corredentora, Medianera y Abogada. Ella puede venir bajo este nuevo título:
Corredentora, Medianera y Abogada. Pedid a vuestro Santo Padre que proclame
este dogma como desea la Señora. Cuando el dogma sea proclamado, entonces la
Señora de todos los Pueblos dará su bendición, entonces dará la Paz. Ella os ayudará
cuando el dogma sea proclamado. Si empezáis a pedir al Santo Padre el dogma,
entonces la Señora cumplirá su promesa y vendrá la verdadera Paz”.
31/05/1956 - Fiesta de María Reina y día del Corpus
Christi. “El dogma de Corredentora, Medianera y Abogada deberá ser proclamado
antes de 1960”.
31/05/1957 - “Vete a donde el Santo Padre y cuéntale
todo. Pídele que bendiga la oración. Pídele por el dogma. Pide por el dogma. Ve
a donde el Santo Padre y dile que Yo he dicho: ha llegado el tiempo en que el
dogma puede ser proclamado. Esto es, pueblos, lo que la Señora, la
Corredentora, Medianera y Abogada, ha querido deciros hoy por última vez en
público”.
19/02/1958 - “Este Santo Padre, el Papa Pio XII, será
llevado con los nuestros en octubre de este año. La Señora de todos los
Pueblos, la Corredentora, Medianera y Abogada, lo llevará al gozo eterno.
Su sucesor proclamará el dogma”.






