JAHENNY


JAHENNY – 04/03/2026

El libro titulado Julie Jahenny, la estigmatizada de Bretaña, escrito por el marqués de la Franquerie, cuenta que nació en 1850 y fue educada por sus padres, sencillos aldeanos de fe. A los 23 años recibió del Cielo los estigmas de la Pasión. Vivió en una pequeña cabaña cerca de Blain.

Había sido elegida para hacer reparación por los pecados de Francia y del mundo. En compensación, el Señor le favoreció con sus frecuentes visitas, las de la Virgen María y le dio luces proféticas. Tuvo el maravilloso don de poder distinguir el Pan Eucarístico del pan ordinario, los objetos benditos de los que no lo eran, sabía decir el lugar de donde venían las reliquias, podía entender las oraciones en cualquier idioma. Sobrevivió durante cinco años comiendo sólo la Hostia Consagrada diariamente. Cuando estaba en éxtasis no sentía ningún dolor y a veces levitaba. Falleció el 4 de marzo de 1941.

Predijo con exactitud las dos guerras mundiales, la elección del Papa San Pío X y los castigos designados a Francia por su apostasía. Anunció terremotos terribles, epidemias desconocidas con estragos espantosos, hambrunas tremendas, inclemencias meteorológicas, ciclones con aterradoras olas. Tres días de tinieblas en las que los demonios aparecerán en formas abominables, harán resonar en el aire espantosas blasfemias y ejecutarán a todos los enemigos de Jesucristo. Serán un jueves, viernes y sábado en los que el sol y la luna se apagarán quedando una oscuridad absoluta. La gente sólo podrá iluminarse con velas benditas, una durará los tres días, pero en las casas de los blasfemos no darán luz. Vendrá repentinamente este castigo mundial. Se iniciará cuando una nube roja como de sangre cubra el firmamento, provocando en la Tierra estruendos, un temblor como el del trueno, los rayos destruirán muchos edificios y la gente que esté en el exterior morirá por gases tóxicos. Nadie que no se haya refugiado sobrevivirá y ninguna ventana deberá abrirse. Nubes de color sangre se incendiarán y la tierra se abrirá. El crucifijo y las imágenes de la Nuestra Señora protegerán del terror. Los mares se levantarán en inmensas olas que azotarán los continentes haciendo perecer a las tres cuartas partes de la población. Cuando las nubes se dispersen, los muertos cubrirán el planeta como en un enorme cementerio.

Una horrorosa religión remplazará a la religión católica y vio a muchísimos obispos abrazando esa sacrílega e infame religión. En 1880 Jesús le dijo que “la Iglesia será privada del supremo jefe que ahora la guía”. En una de sus visiones el demonio amenazó a Nuestro Señor diciendo que atacará a la Iglesia, derribará la Cruz y propiciará la negación de la religión católica. Por un tiempo todo estará bajo su control. Confirmando esta visión, en otra ocasión, oyó a San Miguel decir que Satanás tomará posesión de todas las cosas terrestres por algún tiempo. Aparentemente, no quedarán vestigios del Santísimo Sacramento, ni rastro de la fe, por todos lados habrá confusión, pero termina diciéndole que después del triunfo temporal del maligno, Jesucristo congregará a sus ovejas dispersas para dominar el mal, sacará a la Iglesia del eclipse y levantará la Cruz.

Muchas de sus profecías han quedado sin publicarse.