miércoles, 22 de mayo de 2019


BIENTEVEO – 23/05/2019

El canto simple de un pequeño pájaro de las Américas inspiró su nombre. Puede mantenerse en la cima de un árbol como si fuera un detective tratando de resolver un misterio. Da la impresión de no estar buscando algo, pero de repente grita su victoria: ¡bienteveo! Cuando se encuentran en bandadas se multiplican los gorjeos alegres en voces un tanto desconexas.

En ambos casos, el bienteveo tiene su papel. En el orden del universo creado por Dios, representa el desbordamiento de la alegría por el simple hecho de existir. Salta, vuela, se mueve, bate sus alas al sol y luego descansa, alegre por existir. Cuando parece sosegado él ya previó otras alegrías y sale volando. El instinto lo lleva a alegrarse y volar proclamando lo que hay de bueno en vivir.

En su gracioso grito aparentemente inútil presta gran servicio a la Providencia. Recuerda la virtud de la vigilancia, pues hay que prestar atención en todas las cosas. El orgullo con que proclama su canto es como si dijera: he ganado algo cuando me di cuenta que sería tonto si no lo hubiera visto, por lo que es un grito de victoria. Recuerda también las virtudes de la prudencia, sagacidad, desconfianza, como quien advierte: ¡te veo bien! Más aún, recuerda que hay una mirada divina que se posa sobre cada hombre. Cuando alguien olvida la mirada divina y se acerca al pecado puede actuar como la voz de la conciencia que da la advertencia: ¡bienteveo, atención!

Cosas simples de la vida, corrientes y elementales, muestran el placer cotidiano de la existencia. Para quien sabe vivir, tiene gran valor ese placer, pues se trata de un magnífico don de Dios. En su inocencia primera, un niño no es más que un bienteveocito que se alegra por la alegría de vivir. Para las cosas que le gustan, abre una sonrisa bienteveo y extiende la mano para atraparlas: una pelota, una chocolatina, un caramelo, un muñequito. Lo mismo se repite cuando mira la cara afectiva de la madre, la fisonomía seria y fuerte del padre, o del hermanito tan parecido con él.

El semejante está satisfecho con el similar, similis simili gaudet, según enseña Santo Tomás. Un niño que corre alegremente hacia otro realiza ese principio filosófico. Son dos semejantes que se han encontrado, por lo que se alegran. Incluso sin ninguna noción de filosofía, así viven y así se alegran, pues aplican un principio del orden universal a través del instinto y del afecto. Es la primera etapa de la vida, desahogada, brillante, tan llena de recuerdos de todo tipo. El bienteveo representa la inocente alegría de vivir.

martes, 21 de mayo de 2019


MONUMENTOS – 22/05/2019

En la foto vemos la Basílica de San Juan de Letrán en Roma con su dignidad y distinción de auténtica reina, pero muy materna. A su lado pasan motos y automóviles, con los ruidos de sus motores, corre el hormigueo de la vida moderna. Europeos y turistas del mundo entero pasan por allí, pensando más en otras cosas y no dan el verdadero valor a la basílica que no es tan visitada como merece. Causa la impresión de una reina en toda su dignidad, pero no es bien comprendida, pues las personas modernas no tienen los presupuestos para entenderla, no tienen ojos para ver, oídos para oír y sobre todo intelecto para entender la majestad del monumento.

Un monumento neoclásico es el Arco de Triunfo de París, erigido para celebrar las victorias de Napoleón Bonaparte, por tanto, estampa del ceño fruncido napoleónico, pero incontestablemente tiene su mérito. Situado en el centro de avenidas muy concurridas como los Campos Elíseos, un mundo de turistas pasa por allí, no obstante, sin analizarlo en profundidad, pues están más atraídos por la agitación y los placeres de la vida moderna. A pesar de eso, son atraídos también por la idea vaga de que la vieja Europa aún existe.

Cuando se entraba en la catedral de Notre Dame, antes de que la incendiasen, lo que tenía de más bello no era la parte construida sino algo etéreo que pairaba y que se intuía. Como sucede en el monte Fujiyama del Japón, el cono de su cima no se ve porque no existe, pero se puede imaginar cómo sería. Este aspecto imponderable se notaba aún más en la genial flecha construida por Viollet-le-Duc sobre la cúpula. Mirando hacia aquella aguja colosal, alta y esbelta, se veía algo de irreal como es irreal el cono del Fujiyama, pero que es el auge de la realidad. En un punto indefinido, veíamos algo de muy gracioso y superior, firme como la punta de una lanza, pero delicada como un sueño. Eso despuntaba como lo mejor del monumento. Quizás la mayoría de la gente no explicitaba esa idea y debía quedar confusa en su espíritu.

La prisa de la vida moderna dificulta la buena comprensión de los monumentos históricos. En la agitación de la nueva Europa las personas ya no comprenden el alma de la vieja Europa. Muchos turistas van a visitar sus bellos monumentos, pero admiran más las novedades del mundo moderno y de la técnica.

lunes, 20 de mayo de 2019


INTELECTUALES – 21/05/2019

Para nosotros, católicos, la verdad no es sólo una cuestión epistemológica o metafísica, es la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, el Verbo de Dios que se encarnó para salvarnos.

Las universidades medievales tenían intelectuales como Santo Tomás de Aquino y San Buenaventura. La vida intelectual está íntimamente ligada a la espiritual y de ella depende. La primera cuestión es que no debe haber distinción entre la vida espiritual y la vida intelectual. Por otro lado, no podemos perder de vista que somos exiliados en este mundo y que la vida presente es fugaz y precaria. Por eso no hay, ni debemos desear, situaciones definitivas en esta Tierra. Debemos vivir de fe y la fe necesariamente es oscura, pues tiene por objeto lo que es invisible e inaccesible a la razón natural. San Pedro caminando sobre el mar tempestuoso es la imagen de la vida cristiana. Es bien sabido que este camino es difícil. Es el camino estrecho de la salvación que Nuestro Señor señaló. No hay otro.

El destino de la humanidad, está visceralmente comprometido con el curso que toman las cuestiones filosóficas. El propio filósofo debe ser el primer problema filosófico en juego, porque es a través de su ser de carne y hueso que el filósofo tiene los pies en la realidad. Así, el filósofo no sólo debe poseer una inteligencia aguda y desarrollada sino es indispensable que tenga una personalidad rica, pujante, vigorosa, en la que toda la realidad pueda repercutir ampliamente. Para alcanzar esta dimensión y profundidad de personalidad, parece útil que, además de los estudios propiamente filosóficos, cultive el espíritu en el contacto con las grandes obras, en que se expresan ciertas características fundamentales del alma humana y cuya familiarización produce una ampliación insuperable de la visión de todos los problemas. No es sólo la lectura de grandes obras literarias que conduce al objetivo, sino también la contemplación de la gran pintura y la audición de la música de los grandes maestros, como Bach o Haendel. En todo esto, sin embargo, cada cual debe seguir la propia inclinación y se pretende más sugerir que influir.

Y una observación de gran relevancia: la meditación y la reflexión valen más que la lectura. El verdadero filósofo sólo puede alimentar su pensamiento y su personalidad con una vida espiritual auténtica.




domingo, 19 de mayo de 2019


GENAZZANO – 20/05/2019

En la imagen de Nuestra Señora del Buen Consejo de la localidad italiana de Genazzano destaca la intimidad con su Hijo. Lo que más conmueve en primer lugar no es tanto la santidad de Ella, sino la compasión con que esa santidad virginal y regia mira a quien no es santo, atendiendo con pena, con deseo de ayudar, con una misericordia cuyo tamaño es el de las otras cualidades, o sea inagotable, pacientísima, clementísima. Dispuesta a sustentar en cualquier momento de un modo inimaginable, sin tener nunca un suspiro de cansancio, de extenuación, de impaciencia. Siempre dispuesta, no sólo a repetirse a sí misma, sino a superase a sí misma. De manera que hecha tal misericordia y no correspondida, viene una misericordia aún mayor. Nuestros abismos nos van llevando a las peores profundidades y cuanto más huimos de Ella, más sus gracias se iluminan y se prolongan hacia nosotros. Mirando esa imagen de la Virgen se puede tener un conocimiento como que personal de esa misericordia insondable, de esa bondad que envuelve totalmente, de modo que, incluso si uno quisiese huir o renegar, Ella nos cogería de todos modos y diría: hijo mío vuelve de nuevo.

Cuando uno entiende la profundidad de esa misericordia puede quedarse tranquilo para toda la vida. Porque sea como sea y lo que sea, una vez que nosotros los hombres estamos envueltos por esa misericordia podemos descansar, porque en el fondo, cualquiera que recurra a Ella, que no sea brutalmente insensible, Ella acaba arreglando la situación, ayudando. Y téngase en cuenta que una de las cosas que más encantan es que eso no es un privilegio para uno sino es su actitud hacia todos los hombres, hacia cualquiera que va por la calle. Es decir, todos los hombres que existieron, existen y existirán. Para todos los pecadores que están llenando las calles, las avenidas, los autobuses, los automóviles. Para todos es exactamente así. Ellos son los que la rechazan, pero Ella es así. La Señora de todos los Pueblos tiene un amor tiernísimo incluso por los pecadores.

Da pena ver a personas nerviosas, con problemas, pues uno no puede comunicarles aquella mirada de la Señora. No se sabe expresar lo que eso es. Es la misericordia insaciable, multiplicada, solícita, bondadosa, que toma nuestra dimensión, que se hace hasta menor que nosotros para auxiliarnos, por pena de nosotros.



viernes, 17 de mayo de 2019


CAFÉS – 18/05/2019

Las viejas revistas tienen a veces un encanto profundo. Incluso, o sobre todo, cuando de ellas nos llegan sólo hojas sueltas, sin fecha definida, que nos traen andrajos de un pasado remoto como el de la parisina L'Illustration Universel con un artículo titulado asiduos al Café Valois, firmado por Belloy, cuya memoria el tiempo tragó. ¿De qué época datan estas hojas? Los elementos que nos proporcionan son de los más vagos, entre 1860 y 1870.

De cualquier manera, ellas tienen el mérito de evocar para los lectores contemporáneos ciertos valores de la convivencia social, que desaparecieron a medida que se constituían las grandes ciudades del siglo pasado y de los cuales no quedan ni siquiera vestigios en el gran público de las babeles de cemento, hierro y asfalto de nuestros días. Valores preciosos que hacen humana la convivencia social y que resultan del hecho de que otrora la civilización se centraba alrededor de los bienes del alma, más que de los del cuerpo. Mientras que posteriormente el materialismo fue moldeando cada vez más las costumbres y las instituciones.

Como incitación a reaccionar contra esa situación, que hace sufrir tantos espíritus nobles y comprime dolorosamente tantas energías sanas, nos hacemos eco de esas hojas.

Después de evocar lo pintoresco de los cafés parisinos del siglo XIX, centros unos de vida social exquisita y otros de una efervescencia ideológica riquísima, el articulista lamenta que ellos hubieran sido sustituidos por cafés más nuevos, de un lujo pesado y banal, sin ninguna expresión que no sea la de un establecimiento en el que los clientes sólo piensan en comer o beber y los propietarios sólo piensan en ganar dinero.

En contraposición a ese ambiente materializado, el artículo evoca los tipos pintorescos y las relaciones profundamente afables y confiadas que eran frecuentes en los cafés antiguos.

Por ejemplo, el comendador Odoard de La Fère, a medio día en punto, cuando sonaba el cañón del Palacio Real, aparecía en el umbral de la puerta deteniéndose un momento mientras paseaba por el salón una mirada afable seguro de sí mismo. Con la mano derecha firmemente apoyada en una bengala, con empuñadura de porcelana blanca y azul, echaba para atrás con un gesto de la mano izquierda su vieja capa de marrón descolorido. Eso era como una señal y el camarero, en un tono respetuosos y con voz de barítono, anunciaba gravemente: el comendador Odoard de la Fère, el chocolate con la crema de costumbre. Y otro camarero retransmitía a la cocina la fórmula sacramental. Después de un amistoso saludo de cabeza se ponía a saborear la taza de chocolate con nata junto a la cual le ponían una lechera caliente.

Y no se piense que esas pequeñas atenciones eran un privilegio pues cada uno era mimado de análogas maneras.

jueves, 16 de mayo de 2019


CONSTANTE – 17/05/2019

Por mucho que la propaganda revolucionaria repita lo contrario el islam es una religión sanguinaria y de odio. Los hechos históricos muestran una constante agresión a Occidente. Ya en el año 635, apenas tres años después de la muerte de Mahoma, cuando los ejércitos musulmanes comenzaron su llamada “guerra santa” se apoderaron de Jerusalén y del Santo Sepulcro. En el 640 conquistaron Persia, Armenia y Mesopotamia, actual Irak. Luego invadieron Egipto, Túnez, Argelia y Marruecos. En el 711 desembarcaron en la católica península Ibérica apoderándose de Portugal y España. La negligencia les costó ocho siglos de lucha a los españoles. En el 721 pasaron a Francia. Once años duró la campaña, cayeron Burdeos, Poitier. Pero en 732, Carlos Martel logró detener la invasión. En 827 desembarcaron en Sicilia, conquistaron Messina y Palermo, la campaña duró veinticinco años y se quedaron dos siglos y medio, hasta que los normandos del rey Roger los expulsaron. En 846 llegaron a Roma, expoliaron las basílicas de San Pedro y San Pablo. Para librarse de ellos el Papa Sergio ll pagó altísimos tributos. El Papa León IV debió levantar las Murallas Leoninas. En 911 pasaron a Suiza, la nieve los venció y regresaron a quedarse en Provenza. Las Cruzadas fueron la respuesta a cuatro siglos de invasiones, la contraofensiva para bloquear el expansionismo islámico en Europa, por lo cual se dirigieron hacia el Oriente. Ochenta y cuatro años después de la octava cruzada, en el año 1356, los turcos islámicos se apoderaron de Gallípoli y de allí pasaron a Europa, invadieron Tracia, Macedonia y Albania, doblegaron a Serbia y Constantinopla. Aseguraron su dominio sobre Moldavia y Transilvania en 1444, lo que son hoy día Bulgaria y Rumania. En definitiva, en 1453, Constantinopla se convirtió en Estambul. El año 1456 conquistan Atenas quedándose cuatro siglos allí. En el año 1526, Solimán “el magnífico” cae sobre Hungría y en ese mismo año llega a Austria, que se resistió tenazmente. Continuó su campaña por mar, convirtiendo el Mediterráneo en feudo marítimo del islam. En el 1565 asedian la isla de Malta. En 1571 toman Chipre y el Papa San Pio V hubo que convocar la Santa Liga para aplastarles en Lepanto. En el 1672, cien años después de Lepanto llegan a Polonia y asedian nuevamente Austria y sólo unidos los pueblos europeos consiguen la victoria. Hoy, 153 millones de musulmanes viven entre la costa atlántica y los Urales con la intención de conquistarnos. Notre Dame de París ya fue incendiada…

https://www.accionfamilia.org/decadencia-occidente/una-elocuente-sintesis

miércoles, 15 de mayo de 2019


ESCLAVITUD – 16/05/2019

La semana pasada fue remitida a la Corte Penal Internacional de La Haya un exhaustivo documento suscrito por la Unión Patriótica Cubana denunciando al Gobierno de Cuba por la comisión de crímenes de lesa humanidad, de esclavitud y persecución. Las misiones en el exterior han servido para el enriquecimiento del Gobierno de Cuba a costa del trabajo de miles de médicos. Estos han recibido una parte mínima de su salario, entre el 10% y el 25% del salario acordado entre el régimen cubano y el país en el que prestan servicio, reembolsándose el régimen cubano entre el 75% y 90% restante. A esta violación de sus derechos económicos se suma las condiciones de vida a la que han sido sometidos, como un estricto control, prohibición de conducir, control de pernocta, movilidad, horarios, vigilancia electrónica, además de haber sido víctimas de persecución y amenazas si no cumplían las exigencias del régimen o abandonaban la misión. La extorsión comienza desde el propio reclutamiento. Los médicos y profesionales que deciden no enrolarse sufren un señalamiento público e institucional por el cual pasan a ser considerados traidores y de este modo comienza una persecución. Una represión que incluye que le sean negados los servicios públicos, sus hijos sean expulsados de la escuela, además de ser estrictamente vigilados por las Fuerzas de Seguridad del Estado. Otros abusos son el alejamiento de sus familias, que no pueden visitarles, no obtienen ningún contrato, se les retiran los títulos académicos para que si abandonan el programa no puedan trabajar en ningún otro lugar, se les niega el pasaporte normal y se les confisca el especial al llegar a su destino. Viven hacinados en estancias comunes y deben pedir permiso para salir. Se les prohíbe mantener relaciones sentimentales y casarse con locales. En caso de abandonar la misión, serán víctimas de la justicia cubana que contempla penas de hasta 8 años de cárcel. Entre las obligaciones que deben cumplir estos médicos están participar en sesiones de adoctrinamiento político, espiar a sus compañeros y delatarles en caso de que su comportamiento contravenga las normas del régimen o haya intención de desertar. Se suman también las largas jornadas de trabajo de más de 60 horas semanales y que en ellas se les exige alterar las estadísticas de trabajo. Se les ordena duplicar el gasto en material, que tiran a la basura, con la intención de reflejar un mayor número de visitas y atención a pacientes.

https://www.abc.es/internacional/abci-raul-castro-y-diaz-canel-denunciados-ante-haya-y-naciones-unidas-esclavitud