AROMAS – 21/05/2026
Muchos han sentido olor a rosas u otros perfumes rezando
el rosario a pesar de no haber ninguna fuente de ese aroma cerca. Los perfumes
que carecen de una fuente física, son señales de una presencia sobrenatural. En
muchos casos es el primer signo de ella, captado por nuestros sentidos. Es una
gracia porque es selectiva. A veces no es apenas para hacer evidente la
presencia sobrenatural, sino que puede además contener un mensaje particular
para quien lo percibe. Algunos lo experimentan tan frecuentemente que es normal
en su espiritualidad pareciendo que el Cielo y la Tierra se tocan, comunicándose
y actuando juntos.
Las fragancias son aludidas muchas veces en la Biblia,
como por ejemplo cuando María Magdalena ungió los pies de Jesús con ungüento
muy costoso y los secó con sus cabellos. La casa se llenó con el olor del
ungüento.
Para San Bernardo son cualidades del alma. El Cantar de
los Cantares está lleno de referencias a perfumes, aceites, y aromas que se interpretan
como cualidades de arrepentimiento, fe, devoción, amor, paz, valor, etcétera.
Con frecuencia se alude en experiencias místicas a la actividad
divina en forma de olores de incienso, rosas, azucenas o nardos. Las flores de jazmín,
en la foto, exhalan fragancia intensa que se percibe como un aroma dulce.
Se pueden recibir mensajes de un difunto a través de
aromas para hacer saber que está bien o que nos contempla desde el Cielo. Se habla de “olor de santidad”, que es un
fenómeno atribuido a una fragancia milagrosa procedente del cadáver una persona
santa. Así que el olor de la santidad viene de la presencia del Espíritu Santo.
También los sonidos, los sabores, las formas o los
colores pueden tener sus mensajes correspondientes. El pigmento ultramarino se
produjo por primera vez a partir del lapislázuli, piedra semipreciosa
proveniente de Afganistán. El azul es el color de la Señora de todos los
Pueblos, que un día era María. Ella se ha aparecido predominantemente vestida
de azul y es el color litúrgico de las festividades marianas por lo que en los
retratos se le suele representar con manto de ese color. Se utiliza para
proteger contra el mal. Los colonos españoles pintaban sus puertas y ventanas
de azul como una forma de oración para alejar malos espíritus. Se asocia con el
cielo, el mar, la realeza y la paz. En algunas culturas significa la confianza,
la seguridad, la autoridad, además se considera que es relajante y tranquilizador.
En oriente simboliza la inmortalidad, mientras que en Ucrania es símbolo de
buena salud. Suele utilizarse para representar la santidad, la fe y la armonía.
forosdelavirgen.org