ARGENTINA


ARGENTINA – 07/05/2026

Vinara es un pequeño pueblo argentino en la provincia de Santiago del Estero con poco más de 600 habitantes cuya patrona es la Inmaculada Concepción. 

El sábado, 7 de mayo de 2022, encontrándose por la tarde en la capilla un grupo de catequesis familiar, los niños notaron algo extraño en la imagen de la Virgen y enseguida avisaron a sus catequistas los cuales pudieron confirmar la existencia de lágrimas en su rostro como se puede apreciar en el mentón de la imagen. Rápidamente la noticia se difundió por el vecindario generando una concurrencia masiva en el local, acudiendo incluso turistas que se encontraban de visita en el pueblo próximo de Las Termas. Hubo personas que tocaban con sus manos las lágrimas y éstas volvían a reaparecer constantemente en el rostro. Los testigos comentaron que la cara se encontraba pálida y los ojos vidriosos. El fenómeno milagroso se prolongó hasta el día siguiente, por lo que muchos pudieron verlo y fotografiarlo. Lo portentoso del hecho conmocionó a toda la población. Mónica Pediconi, colaboradora seglar de actividades religiosas locales, organizó el rezo del rosario. Los usuarios de internet Víctor González y Verónica Salvatierra publicaron un video en Facebook y Juan Carlos Giménez en Youtube en medio del escandaloso silencio de los grandes medios de manipulación.

Resulta que esto venía sucediendo desde 1973, cuando se inauguró la capilla, pero los agentes de la antiglesia decidieron ocultarlo y no trascendió hasta casi medio siglo después, cuando en 2022 sucedió 14 veces, así como curaciones extraordinarias.

Otro milagro mariano ocurrido en Argentina es el siguiente.

En 1916 la escritora argentina Delfina Bunge y su amiga Guillermina Achával llevaron a unos terrenos de la sierra de Córdoba una imagen de la Virgen de Lourdes tallada en mármol blanco de Carrara en cumplimiento de una promesa. Un año después Delfina donó los terrenos a los Carmelitas.

La intención de ellas era replicar allí aquella gruta de los Pirineos franceses donde se apareció la Virgen 18 veces a la pastorcita Bernadette Soubirous en 1858.

En agosto de 2011, con motivo del 95° aniversario de la bendición inaugural de la gruta, se retiró la estatua de la Virgen de Lourdes de su hornacina para ser restaurada. Unos días después, el encargado cerró la capilla y desde la reja del fondo vio una imagen que parecía de yeso en el lugar que ocupaba la estatua. Cuando se acercó a la hornacina reiteradas veces, comprobó que la imagen se desvanecía ante él.

La noticia corrió velozmente en toda Alta Gracia, localidad a 40 kilómetros de Córdoba capital, y despertó la curiosidad de la gente. El 10 de septiembre la gente comenzó a llegar para ver la imagen de la que ya se hablaba en toda la provincia. En apenas 48 horas se acercaron más de 50 mil personas. No es una imagen plana, sino tridimensional en la que se pueden observar los pliegues del vestido y un color fluorescente blanco se destaca en la parte inferior de la figura visible desde la entrada, pero que se desvanece al acercarse.

Hay que mantener la puerta de la iglesia cerrada para que se pueda ver el milagro con claridad, ya que la imagen de la Virgen María pareciera que fosforece en la oscuridad. Es una imagen tan hermosa que te deja sin palabras, una experiencia maravillosa que atrae a muchos visitantes.

Los custodios del santuario emitieron un comunicado oficial en el que manifestaban que el fenómeno de la imagen no tiene ninguna explicación.

Hoy, 15 años después, lejos de desvanecerse la silueta luminosa sigue siendo maravillosa. Es un remanso de paz y naturaleza para los peregrinos que la visitan todos los días del año desde las 9 a las 20 horas.

Cada 11 de febrero miles de personas caminan desde Córdoba hasta la Gruta de la Virgen en Alta Gracia.

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