KATYN –
04/04/2025
El bosque de Katyn es conocido por ser
un lugar de ejecución en la Unión Soviética de los soldados y oficiales polacos
que habían sido hechos prisioneros de guerra durante la invasión soviética de
Polonia en 1939 y que fueron asesinados entre abril y mayo de 1940 por orden
directa del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética,
eliminando así a la mayor parte de los oficiales del ejército polaco.
Polonia Oriental había sido incorporada
a la República Socialista Soviética de Ucrania y sus habitantes desprovistos de
su nacionalidad polaca. El 5 de marzo de 1940, el Kremlin suspendió a los
cautivos la categoría de “prisioneros de guerra” y se les denominó con el
estatus de “terroristas contrarrevolucionarios”, lo cual implicaba su inmediata
ejecución.
La policía
soviética anunció a los prisioneros de los campos de concentración de
Starobielsk, Ostaszków y Kozielsk que serían trasladados a nuevos centros
penitenciarios mucho más cómodos y con mejores alojamientos en el interior de
Polonia, pero pronto fueron subidos a trenes con vagones de ganado provistos de
jaulas y conducidos hacia el interior de la Unión Soviética.
En la mañana
del 4 de abril de 1940, un primer contingente de 390 cautivos polacos
desembarcó a 16 kilómetros de Smolensk. Fueron llevados a un claro del bosque
de Katyn con grandes fosas comunes excavadas en el suelo para después ponerlos
en fila y asesinarlos de un tiro en la cabeza. Luego se les remató con afiladas
bayonetas dentro de las fosas, antes de que una excavadora echase tierra encima
y tapase la escena del crimen. Así se siguió asesinando hasta a 25.700 polacos.
Entre los
militares ejecutados hubo 14 generales, 1 almirante, 24 coroneles, 79 tenientes
coroneles, 258 comandantes, 654 capitanes, 17 capitanes de navío, 9.227
oficiales, 3.420 suboficiales, 600 pilotos y 85 soldados rasos. Respecto a los
civiles también se mató a 1 príncipe, 3 terratenientes, 7 sacerdotes, un gran
número de intelectuales entre los que hubo 800 médicos, 300 físicos, 100
ingenieros, 100 escritores, 100 abogados, 20 profesores de universidad, 12
catedráticos, 1 científico, 1 neurólogo y 1 cirujano.
Las ejecuciones
fueron realizadas con pistolas como las usadas por la Gestapo y munición de
fabricación alemana suministradas por Moscú con la idea de culpar al régimen
nazi en el futuro. Las
fosas se ocultaron mediante la plantación de árboles.
Terminada la
Segunda Guerra Mundial con Polonia bajo la órbita soviética, las nuevas
autoridades del Partido Comunista Polaco impusieron una férrea censura sobre de
todo lo relacionado con la matanza.
Gorbachov para
dar credibilidad a su maniobra de “perestroika” envió al general polaco
Jaruzelski un documento en el que se demostraba la culpabilidad comunista de la
matanza y el presidente Yeltsin en 1992 entregó el documento original firmado
por el propio Stalin en el que se daba la orden de ejecutar a los 25.700
contrarrevolucionarios.
Los polacos ya
saben lo que les espera si las tropas del Kremlin entran de nuevo en su país,
por lo que ahora hay 40 millones de polacos dispuestos a empuñar las armas y
defender su patria.