SOMATÉN

 

SOMATÉN – 03/09/2026

Fue el rey Don Jaime quien en 1257 otorgó el derecho de autodefensa con el llamado Somatén, que era una institución tradicional catalana para la defensa de las poblaciones.

Estaban tutelados por las autoridades municipales. La característica principal es que los que la debían comandar y los vecinos que la debían formar estaban previamente seleccionados y encuadrados, guardando incluso las armas en sus casas.

La etimología de la palabra es una aglutinación de “estamos atentos” en catalán, ya que acudían al toque de las campanas de la iglesia. En la Baja Edad Media tenía también un carácter ofensivo y policial.

Tras la guerra de sucesión en 1714 fue suprimido lo que produjo un grave estado de indefensión. Algunos ciudadanos, notables comerciantes, decidieron organizar la defensa de sus transportes y caravanas con sus propias gentes de armas. Su efectividad captó el apoyo del capitán general Pio de Saboya quien dio licencia para que actuasen por toda la región.

La guerra contra Francia de 1793 obligó a los Borbones a su restablecimiento. De tal manera que cuando el Estado borbónico decidió rendirse ante Napoleón, en Cataluña el pueblo tenía ese cuerpo militarizado y con experiencia capaz de hacer frente tanto al ejército francés como a las autoridades catalanas colaboracionistas, que eran despreciadas por traidoras.

Ante la desintegración del ejército convencional, la resistencia popular contra los franceses se articuló en los Somatenes. Los franceses no pudieron vencer a este tipo de lucha guerrillera utilizando cuerpos de ejército clásicos. Una de sus acciones más famosas fue la batalla del Bruch donde las pérdidas de los invasores fueron incomparablemente mayores.

El General Primo de Rivera lo extendió a toda España convirtiéndolo en uno de los pilares del régimen, pero en 1931 la Segunda República lo disolvió. Ahora, dado el rumbo de los acontecimientos es un buen modelo para tener en cuenta.