IRLMAIER


IRLMAIER – 26/03/2026

El católico bávaro Alois Irlmaier tuvo sus primeras visiones en 1928. Durante décadas los lugareños le preguntaron sobre personas desaparecidas y con mirar sus fotos sabía si estaban vivos o muertos. Salvó muchas vidas previendo bombardeos en la Segunda Guerra Mundial. Ayudó a la policía a resolver crímenes. En la década de 1950 alcanzó un verdadero protagonismo y hasta el general Lucius Clay, jefe estadounidense en Alemania, buscó su consejo. De 1947 a 1957 describió episodios de la próxima guerra mundial en Europa con ataques nucleares y químicos devastadores. Fue el periodista Conrad Adlmaier quien se encargó de darlos a conocer.

Previamente a la Tercera Guerra Mundial surgirá repentinamente una nueva guerra en el Medio Oriente. Las conversaciones de paz solo servirán para que los ejércitos de las potencias mundiales ganen tiempo y se preparen para la batalla.

La vitalidad económica, la crisis de fe y la corrupción moral serán sin precedentes. Inundación de extranjeros, inflación masiva y pérdida creciente del valor monetario.

La invasión rusa será fulminante, los campesinos estarán sentados en la taberna, jugando a las cartas, mientras los soldados extranjeros los observan por ventanas y puertas. La población en Europa huirá en pánico hacia el Oeste. Muchos vehículos congestionarán las carreteras, por lo que recomienda huir por los campos a pie. El colapso del tránsito será un obstáculo para el rápido avance de los tanques y las autopistas serán derribadas. La ciudad de Frankfurt junto con el valle del Rin será devastada por ataques aéreos. La sorpresa será total, la crueldad superará todo lo conocido hasta entonces. Suiza, Austria, Francia, Alemania y Holanda será el primer escenario de combate.

El segundo gran escenario de guerra, estará en España, Francia, Grecia, Italia que combatirán a los islamistas. No obstante, el mayor teatro de batalla será Medio Oriente.

La respuesta norteamericana será terrible. Los aviones dejarán caer una especie de polvo amarillo entre el Mar Negro y el Mar del Norte que afectará a toda la flora y fauna e impedirá el avance enemigo, pues quien trate de cruzar el suelo contaminado morirá. Las casas quedarán en pie, pero no la vida. Las personas se volverán negras y la carne se les caerá de los huesos. El suministro ruso se interrumpe. En el Rin, el ataque finalmente es repelido.  Ningún soldado ruso regresará a su hogar, millones morirán, al igual que la población de los países escenario de guerra. Esa derrota provocará una guerra civil en Rusia.

Un avión, que viene del este, arroja una bomba en el mar. Entonces el agua se eleva tan alto como una torre y todo se inunda. Hay un terremoto. La parte sur de Inglaterra desaparece. El mar está muy agitado, hace espuma como si estuviera hirviendo en el fondo. Francia e Italia también serán devastadas por ese tsunami provocado. La ciudad con la torre de hierro, en referencia a París, es arrasada principalmente por los musulmanes que prenden fuego a todo. Y en Italia también se están volviendo locos, matan a mucha gente.

Una gran oscuridad durará 72 horas. Se desata una granizada con relámpagos, truenos y un terremoto sacude la Tierra. No salgan de casa. La luz que alumbrará será la luz de vela, no habrá electricidad. Aquellos que inhalan el polvo exterior mueren. No abran las ventanas, cúbranlas completamente y recen. Toda agua estancada se vuelve venenosa y también todas las comidas que no estén en recipientes cerrados. De golpe morirán más personas que en las dos guerras mundiales anteriores. El viento aleja las nubes de la muerte hacia el este. Los jóvenes vuelven a creer en la intercesión de la Madre de Dios.

Después de estos eventos viene un largo tiempo de prosperidad. Quienes lo experimenten serán muy felices, pero tendrán que comenzar como sus antepasados.

Archivo de la ciudad de Múnich/Gebhardt Alois Irlmaier, el Vidente de Freilassin.