TEATRO – 23/02/2026
Hoy recordamos
la clamorosa farsa del llamado intento de “golpe de Estado” en España el 23 de
febrero de 1981. En realidad, se trató de un simulacro de golpe para crear un
Gobierno de concentración nacional, comunistas y socialistas incluidos,
acordado previamente con las cúpulas de todos los partidos políticos
representativos, con el rey a la cabeza, y cuyo cerebro fue el jefe del
servicio de inteligencia.
Resultó que al
coronel Tejero, al mando de la operación, le habían embarcado sin contarle esa
parte del plan y simplemente se negó a que el general Armada expusiese dicha
proposición en la Cámara.
Así de simple.
Todo el mundo lo sabe, pero la versión oficial continúa siendo la de la
película que nos siguen queriendo vender. O sea, 45 años de engaño. La verdad
oficial no tiene nada que ver con la realidad, como en tantas otras cosas.
Es interesante
constatar una vez más la diferencia entre la realidad y los fraudulentos
montajes que la Revolución hace para manipular a la gente. La democracia actual
es un gran engaño, un sistema impuesto por la mafia iluminati para hacer creer
al pueblo que él es soberano, pero en realidad las cúpulas de los dos
principales partidos están de acuerdo en representar el papel de “derecha” e “izquierda”
a fin de conducir a la opinión pública en la dirección revolucionaria, es decir
en la subversión total del orden. Ambos forman parte de la misma representación
teatral y obedecen al mismo director de orquesta en la sombra. A nadie que no
esté en la trama se le permite acceder a ningún puesto de relevancia en la vida
política, social, castrense, eclesiástica, periodística, etcétera. El rey el
primero. Pero ahora ha surgido una anomalía en el panorama constituida por el
partido patriota VOX que encauza el alzamiento de las almas de los españoles de
orden.
La misión de
los presidentes Aznar y Rajoy consistió en consolidar todas las barbaridades
revolucionarias hechas por sus predecesores de izquierdas, González y Zapatero
respectivamente. Prestaron fielmente sus servicios a la Revolución, que es para
lo que les auparon. Y ya está preparado el cabecilla Feijó para en su momento
consolidar todas las locuras que están haciendo desde el poder socialistas y
comunistas. Eso suponiendo que las izquierdas no consigan atrincherarse indefinidamente
en el poder.
Quien piense
que esto es apenas de interés para España se equivoca pues en todas las
naciones se dan maquinaciones revolucionarias semejantes para manipular al pueblo
a fin de conducirlo gradualmente más allá del comunismo, al tribalismo, al
éxodo de la civilización, como ya vemos con la invasión de Europa propiciada
por los propios dirigentes europeos.