LOURDES

 

LOURDES – 11/02/2026

De los muchos aspectos que la devoción a la Virgen de Lourdes tiene, uno que no ha sido suficientemente acentuado es que la mediación universal de María es una verdad fundamental para la implantación de su Reino. Porque para ser verdaderamente Reina, es necesario que interceda junto a Dios todo lo que quiera, pues es de esta manera que Ella gobierna el mundo.

La Señora de todos los Pueblos, por su propia naturaleza humana como la nuestra, no tiene más poder que nosotros sobre los astros y los hombres. De manera que para ser Reina de todo el universo y dominadora terribilísima del demonio, necesita tener la gracia de Dios. Y es exactamente en cuanto punto de convergencia de todas las gracias de Dios que es Reina. Su omnipotencia ha sido muchas veces adecuadamente llamada omnipotencia suplicante, porque es por medio de la súplica que puede todo. Puede todo junto Aquel que es omnipotente, y por eso es Reina. Por tanto, el Reino de María es el reino de las súplicas que hace.

Su realeza está íntimamente relacionada con el hecho de ser canal de todas las gracias. Es Reina de todo porque todas las gracias que son dadas a los hombres son concedidas por sus manos. Todos nuestros pedidos son presentados por medio de Ella. Si todos los santos y ángeles del Cielo pidiesen algo que no fuese por medio de Ella no lo obtendrían. Ella sola pidiendo, sin ninguno de ellos, lo obtiene. El foco de la predilección divina se concentró completamente en Ella. Y se extiende después para toda la creación.

Nuestro Señor podría haber dado la estupenda fecundidad de milagros de Lourdes en un santuario de Él. Por ejemplo, en el magnífico santuario donde hizo las revelaciones a Santa Margarita Alacoque. Sin embargo, quiso que la mayor fuente de milagros de la historia se produjese en uno dedicado a Ella. Que todas esas curaciones fuesen obtenidas mediante un pedido hecho a Ella. Es decir, que todas aquellas curaciones extraordinarias pasasen por sus manos.

No obstante, nunca debemos olvidar que las enfermedades del cuerpo, en el Evangelio, son tratadas como siendo símbolos de las enfermedades del alma. Y que, así como unos sufren ceguera del cuerpo, otros sufren ceguera del alma. ¡Nuestra Señora que tanto quiso curar los cuerpos perecibles y mortales, cuánto más querrá curar las almas imperecibles e inmortales! Nuestro Señor no vino a la Tierra a salvar cuerpos, vino para salvar almas.

Hay una cierta religiosidad inclinada a pedir gracias materiales, que desdeña los favores espirituales y se impresiona mucho con los favores materiales de Lourdes. Dios concede esos favores materiales para atraer las almas hacia Él. Cuando Ella hace esas curaciones prodigiosas es para hacer comprender que es Medianera de todas las gracias. Nos libra con gusto de esos males siempre que no sean necesarios para nuestra salvación ya que si no hubiese enfermedades en el mundo el infierno estaría mucho más lleno de lo que está.

 

 

ESCOLÁSTICA


ESCOLÁSTICA – 10/02/2026

Santa Escolástica era hermana de San Benito y desarrolló una obra muy ligada a la suya, ya que fue la fundadora de las Hermanas Benedictinas. De manera similar, Santa Clara estaba vinculada a la obra de San Francisco.

Geográficamente hablando, Europa representa solo una pequeña parte del mundo, sin embargo, fue el teatro donde se desarrollaron acontecimientos muy importantes de la Historia por la correspondencia de sus pueblos en tiempos pasados a las enseñanzas de la Iglesia católica. Europa era un continente fiel en gran medida a la Santa Iglesia. De ahí surgió el establecimiento de la civilización cristiana, es decir que el orden temporal estaba impregnado de las gracias sobrenaturales recibidas a través de la Iglesia.

Sólo la Iglesia católica enseña la verdadera moral y da a los hombres la fuerza necesaria para practicar la moral verdadera por medio de los sacramentos. Es sólo a través de esta moral que se puede establecer el orden en la sociedad humana. Por lo tanto, el orden perfecto solo existe donde la Iglesia católica existe y es aceptada. Solo la Iglesia católica es el fundamento del verdadero orden.

El orden social se puede comparar de alguna manera con el cuerpo humano. Si todo está en orden, el cuerpo funciona bien, sus reacciones, sistema inmunológico, etcétera. Pero si algo está mal, un pequeño hueso en la muñeca fuera de lugar causa dolor, inflamación, todo tipo de problemas.

Lo mismo ocurre con la civilización. Si en su conjunto se basa en la moral católica, se pueden esperar todo tipo de beneficios, pero si se aleja de la civilización católica, incluso en pormenores, cabe esperar todo tipo de miserias y males.

San Benito a través de sus monjes fue por excelencia el misionero que llevó la civilización cristiana a los bárbaros alemanes. Por un lado, dio un gran impulso a la evangelización que conquistó a los pueblos de Europa Occidental y Central, la Península Escandinava y Europa del Este. Por otro lado, estableció una red de monasterios en toda Europa que difundieron la moral y la mentalidad católica. Debido a esto, un nuevo mundo nació de las invasiones bárbaras. La gracia penetró las raíces del árbol social y dio el fruto maravilloso que era Europa. Durante mucho tiempo realizó los ideales de la Contrarrevolución. Despierta nostalgia, admiración y cariño por ella. Es para destruir esa Europa que la Revolución se ha levantado.

En la base de todo lo bueno de la civilización europea se encuentra San Benito y, por los méritos de su oración y contemplación, Santa Escolástica cuya orden de religiosas que fundó no se dedicó al trabajo social ni a la enseñanza del catecismo. No hicieron ningún trabajo útil según la mentalidad moderna. No obstante, hicieron algo mucho más importante, rezaron y se sacrificaron. Con su ejemplo, quedó claro que, si el apostolado de la rama masculina fue tan fecundo, se debió a que había una rama femenina que rezaba, contemplaba y ofrecía sacrificios. Este era el papel de la rama femenina.

Podemos ver el papel extraordinario, insustituible e incomparable de Santa Escolástica. Hay unos pocos dispuestos a actuar, menos aún dispuestos a luchar, y apenas un pequeño puñado está dispuesto a sufrir. No hay palabras para expresar la admiración por el apostolado de los que sufren, de los que aceptan sus cruces para hacer fecundo el apostolado de los demás. Una de las cosas más admirables es el apostolado del sufrimiento. Nada es más glorioso que asumir el sufrimiento, sacrificar la propia felicidad para dar la victoria a otro y pasar a ser un héroe al que sólo Dios ve.

 

EMMERICH

 

EMMERICH – 09/02/2026

La mística alemana Ana Catalina Emmerich desde pequeña tenía visiones en las que se le aparecía principalmente Jesucristo cediéndole su Cruz. Cuando tenía 24 años le empezaron a aparecer estigmas de la Pasión que se hacían visibles periódicamente. Durante sus últimos años de vida se alimentó solamente con la Eucaristía. Advirtió de que varias décadas antes del año 2000 al demonio se le permitiría durante algún tiempo salir del abismo junto con otros espíritus malignos para tentar y castigar al mundo. 

En sus numerosas visiones vio a la antiglesia actual y la describe en estos términos: Una secta secreta socavando por todas partes la iglesia de San Pedro y una enorme cantidad de hombres trabajando para invertirla. La Iglesia terrestre completamente oscurecida y desolada. Las carencias y decadencia de los sacerdotes que ya no hacían uso de la fuerza que poseen en el sacerdocio. Las reliquias dejadas a la ventura. La supresión de los ejercicios de devoción por el cierre y profanación de las iglesias. Las faltas de incontables pastores y la omisión de todos sus deberes hacia su rebaño. Los eclesiásticos eran de esos que tienen como principio “vive y deja vivir”. Lo funestas que serían las consecuencias de esta falsificación de la Iglesia. Herejes de todo tipo ir a Roma. La iglesia de los apóstatas crecer grandemente, las tinieblas que partían de ella esparcirse alrededor y muchas personas abandonar esa iglesia. La construcción de una iglesia extraña y al revés de todas las reglas. Nada venía de lo alto en esta iglesia, todo venía de la Tierra, todo se hacía según la razón humana. No vi un solo ángel ni un solo santo cooperar en esta obra. La niebla y las tinieblas extenderse cada vez más. Muchas abominaciones con gran detalle. Una falsa iglesia sin Redentor. La comunión de los incrédulos teniendo apariencia de virtud, en una palabra, la antiglesia cuyo centro está ocupado por la malicia, el error, la mentira, la hipocresía, la laxitud y los artificios de todos los demonios de la época. En esta iglesia todo es fundamentalmente malo, es la comunión de los profanos. ¡Tantos traidores! No soportan que se les diga “esto va mal”. Todo está bien ante sus ojos con tal de que puedan glorificarse en el mundo. Un plan para la fusión de las confesiones religiosas y para la supresión de la autoridad papal y este plan tenía en la misma Roma a sus promotores entre los prelados. Ellos construían una gran iglesia, extraña y extravagante, todo el mundo tenía que entrar en ella, evangélicos, católicos, sectas de todo tipo. Tenía que haber un “papa”, pero que no poseyera nada y fuera asalariado. Todo estaba preparado de antemano y muchas cosas estaban ya hechas, pero en el lugar del altar no había más que desolación y abominación.